martes, 15 de noviembre de 2011

A quien madruga... patada en los cojones

Dicen el refranero español que a quien madruga, Dios le ayuda. Pues no sé si será porque no existe (o yo no tengo nada claro que exista, al menos como las religiones nos lo quieren vender), pero hoy no se ha cumplido esta máxima. Después de un par de meses de espera, hace unas horas recibí en mi buzón de Gmail la notificación de la resolución de las Becas de Colaboración en Departamentos para este curso académico. Al igual que el año pasado, "o carallo", "nothing", "res de res", "rien de rien"... o sea, nada. "Denegada por no alcanzar un número de orden que suponga derecho a ayudas en el departamento solicitado". Menuda forma más fina y enrevesada de que el Estado te diga que no vales para investigar, que, como un profesor de esta facultad dijo una vez a un colega de un amigo mío: "Tu expediente dista mucho de ser brillante".


Muchos diréis que ya está este hombre de vuelta con su "modo Jorge", y sí, lo estoy, como ya dije otras veces, el que no quiera leer que no lo lea. Para el que esté interesado, sigo. Esta vez me ha dolido especialmente, esta vez tenía esperanzas (y yo no soy de los que se hacen ilusiones a las primeras de cambio, me he llevado muchos palos en sólo 24 años de vida). Había hecho un buen 5º curso, con el colofón, además, de la matrícula de honor en Integración de Sistemas (en realidad gracias a mis compañeros de prácticas, yo simplemente era el que escribía las memorias, que para eso "soy de letras"), algo que me alegró mucho no sólo por la satisfacción personal en aquel momento, sino por el aumento de probabilidades que suponía de cara a obtener ahora esta beca.


Ahora me veo algo descolocado, enfangado en un proyecto más que farragoso, lleno de chapuzas y apaños, sin planificación (¡viva la Ingeniería del Software!) y con menos utilidad que una estufa en el Desierto del Sahara al mediodía; recién matriculado en un Máster que sí, es muy interesante, pero exige un nivel de conocimiento y trabajo que supera ampliamente mis otrora alabadas capacidades.


Quizás sea el momento de replantearse el futuro, bajarse del pedestal en que me puso el sistema educativo con sus "progresa adecuadamente", "situación muy destacada", "sobresaliente", "9", "10" o "Matrícula de Honor en el Bachillerato" y asumir que la Universidad no es para mí (quizás nunca lo fue...) y que mi verdadero puesto no está investigando o trabajando en HPC en un laboratorio o en una empresa, sino de picacódigo en una consultora cualquiera, formando parte de una cadena de trabajo que se supone que debe producir software, pero que en realidad sólo produce "picadillo chamuscado de informático".


Ahora mismo, si tuviese una máquina del tiempo, volvería a mayo del 2005 y en la lista de carreras de la preinscripción de la CiUG seguramente pondría alguna Filología o algo así, por lo menos no habría convertido mi mayor afición desde bien pequeño, la informática (a ver cuántos de los que están en la FIC usaban un PC de forma prácticamente autónoma a los 4-5 años...), en una de mis mayores fuentes de frustración y sufrimiento.


Y ahora me voy a comer, aunque hoy, como muchos otros días desde que estoy con el PFC, no me haya ganado ni un mísero vaso de agua.

3 comentarios:

Guillermo Gefaell Valcarce dijo...

Pues yo si lo creo. Eres un tio listo, trabajador y con buena memoria solo que a veces te exiges demasiado, y como no siempre salen las cosas te frustras, pensando que no sale, no por que sea dificil, si no por tu capacidad. La frustración lleva al cabreo, el cabreo a la obcecación y la obcecación al lado oscuro.... esto a que no salgan las cosas y vuelta a empezar.

¿Que está jodido entrar en las universidades? Está jodido en todos lados y como en esos casos solo miran numeritos (nada indicativos de las capacidades de una persona, si no que miren mi expediente xD) es una jodienda.

Estas sacando adelante un PFC de superior y un master a la vez, que ya es más de lo que mucha gente es capáz y deberías valorarlo.

Confio (y se) que, si quieres trabajar en HPC, lo acabarás consiguiendo.

No dejes que una mierda de buracracia se transforme en un precipicio infranqueable ;)

javi dijo...

Aparte de coincidir en todo lo que ha dicho "Gefa" debo añadir un apunte a tu declaración: en el desierto del Sahara por las noches hace un frio de cojones, y una estufa ahí vendría bien.

Lo que quiero decir es que trates de verle el lado positivo (aunque no predique con el ejemplo XD) y no ceses en el empeño, tarde o temprano nos toparemos con nuestro destino.

OptionTrader dijo...
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