jueves, 16 de julio de 2009

Las cosas no son como empiezan...

...sino como terminan, y es que un servidor ya es ingeniero técnico.

Al final no llegó la sangre al río, y la cosa salió bien. Mejor que bien, e incluso puede mejorar. Así que solamente puedo decir una cosa: gracias a todos por el apoyo, y sobre todo por aguantarme en esas últimas semanas de tanta tensión y estrés.

Y ahora dejaré que el gran Homer Simpson hable por mí y diga: